CONTRASTES. LA PELÍCULA CUESTIONA ASPECTOS DE LA ORTODOXIA RELIGIOSA
Se estrena Cinco días sin Nora: humor negro mexicano y judío
Un fuerte componente de humor negro recorre el filme «Cinco días sin Nora», película mexicana dirigida por Mariana Chenillo, premiada en La Habana, Huelva, Morelia, Mar del Plata, Moscú, Miami y Los Angeles, que se estrenará el próximo miércoles 15 en Cinemateca 18.
Cinco días sin Nora. Tradiciones en tela de juicio.
El relato gira en torno a un insólito ceremonial fúnebre en la comunidad judía en México.
El comienzo es dramático: la respetable señora Nora (Silvia Mariscal), tras catorce fallidos intentos de suicidio, tiene éxito con el decimoquinto intento. Su ex esposo José (Fernando Luján), quien razonablemente se había divorciado de ella veinte años atrás, descubre que la difunta dispuso como «último deseo» los preparativos de una celebración tradicional de Pésaj (la Pascua judía) a la que convidó al resto de sus familiares, en lo que el hombre entiende como un intento de fastidiarle la vida a todo mundo, uno de los deportes favoritos de Nora. A partir de ahí hay otros fastidios. El ex marido, agnóstico, malhumorado, y muy poco «judío» quiere acelerar los trámites y librarse lo antes posible de su «ex», para lo cual no vacila en contratar los servicios de un panteón cristiano.
Ello lo pone en conflicto con el resto de la familia, que quiere mantener la tradición del funeral judío, aun cuando el Talmud prohiba enterrar en suelo bendecido a criminales y suicidas.
Primer largometraje de la directora Mariana Chenillo, «Cinco días sin Nora» utiliza ese punto de partida para cuestionar aspectos de la ortodoxia religiosa (disputa del hombre con el rabino), los intereses económicos de los familiares, estableciendo incluso algún contraste con las creencias cristianas de la sirvienta y un acentuado perfil humorístico para el ayudante del rabino, encargado de rezar día y noche frente al cuerpo de la difunta que espera de su diferido entierro, intermitentemente recubierto por sucesivas cargas de hielo seco.
Los mejores apoyos del filme son un libreto bien equilibrado (escrito por la propia directora) y el sólido rendimiento del elenco. Y por encima de ellos está la puntería para definir personajes y ambientes, el sabroso retrato de figuras secundarias a veces extravagantes, el contrapunto entre mentalidades «modernas» y otras más conservadoras. El relato en tiempo presente aparece inteligentemente punteado por una serie de flashbacks que describen la antigua relación marital de sus personajes, y por la cuidadosa administración de un secreto conyugal celosamente preservado.
En Cinemateca 18 (18 de Julio 1280), desde el 15 al 22, a las 17.40, 19.30 y 21.20 horas.
Se estrena Cinco días sin Nora: humor negro mexicano y judío
13/Sep/2010
La República